Querido amigo;
Hoy entro el otoño, muy pronto las hojas comenzaran
a caerse, el verde se volverá café, el dÃa se hará más frio, y tu simplemente
continuaras con tu vida sin mirar atrás (al menos, eso espero que hagas).
Llevamos ya tiempo de conocernos y debo decir que ese
tiempo fue increÃble; la alegrÃa siempre estaba presente cuando llegabas a la
casa, inspirabas a todos una confianza terrible, tuve que contenerme mucho para
no contarte mis secretos (y sé que aún que los supieras, nunca los dirÃas). SabÃa
que podÃa contar contigo para cualquier cosa, nunca dirÃas que no, nunca lo
hice…nunca te pedà nada, porque todo lo que pedÃa ya me lo habÃas dado: tu
amistad.
Y hoy, después de tantas risas veo lágrimas. Veo tu
dolor y sufro contigo (en silencio). Ese dolor que no se puede contener, ese
dolor que no sabes de que manera expresar…pero tus ojos no lo pueden callar:
estas sufriendo.
No sé que hacer para calmar ese dolor, sé que no es
problema mio pero no me gusta verte de esa manera. Quizás nunca fuimos Ãntimos,
pero formas parte de mi vida, una parte muy importante de ella.
Te veo sufrir y no me queda más que sonreÃrte y
abrazarte, porque no se como lidiar con eso. Pero sé que eres fuerte y aunque
en este momento duela bastante, mañana quizás el dolor será menos, quizás ese vacÃo
se llene poco a poco, porque déjame decirte que no estas solo.
Quisiera hablarte y decirte lo mucho que te quiero,
lo mucho que significas para mi, quisiera borrar el pasado e intentar cambiarlo,
para que ahora no sufras como lo estas haciendo. Quisiera poder ayudarte, pero sé
que en estos momentos solo quieres estar solo, quieres llorar y salir adelante
solo, sé que mañana regresaras, sé que no nos dejaras (al menos espero que no
lo hagas), sé que el dÃa de mañana volverán las risas.
No quisiera que salieras de mi vida, no quiero que
lo hagas. Asà que te doy el tiempo que necesites para calmar un poco el dolor,
para sanar esa herida que se abre cada vez que lo miras; entiendo lo que pasa
en estos momentos, deje de ser una niña hace mucho tiempo, entiendo que un
corazón roto no es fácil de sanar, asà que te dejare ir (aunque te extrañare),
te dejare ir para que puedas calmarlo un poco.
Y si por alguna razón decides irte, lo aceptare y
te guardare por siempre en mi corazón.
Con amor siempre,
Rebeca.



