★★★★
Tras otro abominable verano con los Dursley, Harry se dispone a iniciar
el cuarto curso en Hogwarts, la famosa escuela de magia y hechicería. A sus
catorce años, a Harry le gustaría ser un joven mago como los demás y dedicarse
a aprender nuevos sortilegios, encontrarse con sus amigos Ron y Hermione y
asistir con ellos a los Mundiales de quidditch. Sin embargo, al llegar al
colegio le espera una gran sorpresa que lo obligará a enfrentarse a los
desafíos más temibles de toda su vida. Si logra superarlos, habrá demostrado
que ya no es un niño y que está preparado para vivir las nuevas y emocionantes
experiencias que el futuro le depara.
Opinión Personal
He regresado con las reseñas
después de mi re-lectura de Harry Potter (y sí, porque no tengo ganas de
publicar otra cosa por el momento). Como todos saben, soy muy fan de Harry
Potter y realmente todos los libros me encantan, así que en cada reseña intento
decir cosas nuevas, pero a veces mi modo fangirl me impide ser objetiva cuando
hablo/escribo de esta saga. En fin, estos son mis pensares acerca del cuarto
libro de la saga.
La primera vez que lo leí
quede bastante sorprendida, no esperaba que el final del libro me fuera a
estremecer tanto que cuando vi la película. Primero porque no solo vemos la
resurrección de Voldy, sino también tenemos los sentimientos y pensamientos de
Harry, y eso fue lo que me toco el corazón tremendamente en este libro. Aquí es
cuando nos damos cuenta que aun cuando Harry sea un mago con potencia de ser
muy poderoso, sigue siendo un adolecente que tiene miedo y que se siente
perdido, una escena algo tétrica y conmovedora. Me encanta toda la escena final
porque vemos que aún bajo el miedo, Harry sabe cómo ser valiente y enfrentarse
a Voldemort, todo por el recuerdo de sus padres. Y sí, ya se que el libro no se
centra en eso, que durante todo el inicio y el desarrollo tenemos el torneo de
los tres magos, pero no me encantó tanto como la última escena.





