Smaug parecía profundamente
dormido cuando Bilbo espió una vez más desde la entrada. ¡Pero fingía! ¡Estaba
vigilando la entrada del túnel!...
Sacado de su cómodo agujero-hobbit
por Gandalf y una banda de enanos, Bilbo se encuentra de pronto en medio de una
conspiración que pretender apoderarse del tesoro de Smaug el Magnífico, un
enorme y muy peligroso dragón.
Opinión Personal
Hace ya casi tres años que intente leer
el primer libro de El señor de los anillos, y por más que lo intente no pude
hacerlo, así que me rendí. Luego, un tiempo después vi que alguien comentaba
que El Hobbit estaba más fácil de leer, así que me di a la tarea de buscarlo y
en cuanto lo tuve en mis manos me puse a leerlo. No tenía ninguna clase
expectativa con este librito, así que pude disfrutar de la lectura más de lo
que hubiera imaginado. No solo por ser sencillo, sino por sus personajes tan simpáticos
que me hicieron la lectura completamente amena.
En ese mismo momento Bilbo se detuvo. Seguir adelante fue la mayor de
sus hazañas. Las cosas tremendas que después ocurrieron no pueden comparársele.
Libró la verdadera batalla en el túnel, a solas, antes de llegar a ver el
enorme y acechante peligro.
Creo que para la mitad del
libro ya me había encariñado tanto con Bilbo que se me hizo difícil despedirme
de él, pero valió la pena hacerlo. Los personajes son muy simpáticos, no pude
odiar a ninguno (ni siquiera al dragón), son de esos personajes entrañables que
de alguna u otra forma se quedan contigo (aunque yo soy muy mala para recordar
los nombres). Si algo me gustó de ellos es la honestidad con la que se van
desenvolviendo en la historia, cada uno sigue sus propios ideales a la vez que
comparten un ideal común, es curiosa esta forma de unir a varios personajes,
pero le funciono bastante bien a Tolkien.
Todos sintieron que la aventura era mucho más peligrosa de lo que
habían pensado antes, ya que de cualquier modo, aunque pasasen todos los
peligros del camino, el dragón estaría esperando al final.
4.5/5



