Cuando el Quijote se enfrenta a Harry Potter

12:48 p. m.


Hace ya algún tiempo que viene gestándose en mi cabeza ésta idea: escribir sobre la lectura de los clásicos hoy en día. La idea surgió luego de que me topara con un comentario en un blog que decía algo más o menos así: “Nunca voy a leer libros clásicos porque son malos, aburridos y anticuados, seguiré leyendo libros como (inserte aquí cualquier libro de Young Adult/Sagas/Etc)”. El comentario versaba sobre esa idea, argumentó también quien lo escribió que había leído Orgullo y prejuicio sin éxito y que los libros contemporáneos eran mejores porque “retrataban mejor nuestra sociedad”. De ahí partió mi reflexión sobre la aversión que tienen los jóvenes hacía los libros clásicos. Comencé preguntándome por qué, de dónde nacía ese rechazo hacía la literatura escrita en décadas pasadas y si existía alguna forma de hacer que poco a poco los jóvenes dejarán de rechazar la lectura de los clásicos. Pero, partiendo desde el comentario, desglosaré mis argumentos sobre el para darme a entender mejor y qué sepan a donde me dirijo:

En contra no estoy de que cada quien lea lo que se le pegue la gana, cada quien tiene gustos particulares y sabe bien qué disfruta leer y que no. Si el deseo de la persona es no volver a tocar un libro clásico, está en todo su derecho, pero ¿por qué decidió no continuar por ese camino? ¿Fue su experiencia con un libro, con varios libros o simplemente porque no se le pega la gana? En cualquier opción, es válida su decisión, pero no podemos catalogar a todos los libros clásicos como “malos” basándonos solamente en nuestra experiencia personal con un solo libro. Mucho menos podemos llamar a un libro clásico “anticuado” cuando, obviamente, fue escrito en una época diferente a la que vivimos y es obvio que no representa algo actual (aunque los libros bien escritos siguen representando la esencia del ser humano, aunque pasen siglos). Quizá el problema deriva en que la mayoría se acostumbró a leer libros contemporáneos, que tienen un lenguaje mucho más familiar y digerible, y que a la hora de llegar a los escritores clásicos se topan con un lenguaje un poco más complejo, lo que provocaría primero su aburrimiento y después su rechazo. No digo que sea el caso para todos, pero puede ser una de las razones por las que se deje de lado la lectura de clásicos.

En contra sí estoy de que se promueva con desdén la lectura de ciertos libros (aquí ya no solo de los clásicos), pues bien sabido es que algunos intelectuales rechazan la lectura de libros juveniles, así como los jóvenes rechazan la lectura de libros clásicos. Al final, lo importante es que las personas lean, porque mucha falta le hacen los lectores a este país, así que si se empieza a promover que no se lea cierto libro (solo porque a alguien no le gustó y ya, no tiene más argumentos) se está recortando ese porcentaje de lectores potenciales. Otra situación que veo muy común en estos tiempos es que hay quienes se dan aires de grandeza solo porque su único consumo son escritores clásicos y desdeñan a quienes si sientes interés por leer sagas contemporáneas, lo que también está mal porque al final nadie es mejor que nadie por las decisiones que toma en su vida.

Es complicado acercarse a la literatura clásica de golpe, por su lenguaje, porque el contexto es diferente, porque a veces son situaciones con las que no estamos familiarizados, es complicado, pero no imposible. A través de mi experiencia en la carrera y mi experiencia personal, encontré una manera sencilla de acercarme a los clásicos sin miedo y sin prejuicios de algún tipo, aquí les comparto algunas de mis recomendaciones:
  • Antes de leer un libro clásico es recomendable investigar un poco el contexto histórico-social en el que se desarrolla, así como la biografía del autor. Esto ayuda a tener una visión más amplia de lo que sucede y por qué sucede, te ayuda a complementar la historia y a entenderla desde otro punto de vista. La mayoría de las veces esta viene en algún prologo en el libro, pero si no es así, date a la tarea de hacerlo.
  • También es recomendable tener algún diccionario cerca, muchas veces podrás encontrar palabras o conceptos que no te serán tan familiares.
  • Intercalar lecturas es una buena idea si no te quieres abrumar de alguna forma con los clásicos, puedes leer a Jane Austen, luego irte con John Green, luego regresar a Hemingway, después irte con Cassandra Clare.
  • Empieza desde lo básico, no quieras empezar leyendo el Quijote si antes no tuviste lecturas previas que te ayuden a entender ese monstruo de libro. Busca clásicos cortos, ligeros, con historias que quizá ya conoces y que te faciliten su comprensión. Yo, por ejemplo, el primer libro clásico que leí fue Mujercitas de Louisa May Alcott, lectura fácil y entretenida que no te da dolores de cabeza.
No hay que tenerles miedo a todos esos autores que la historia se ha encargado de consagrar, bajarlos un rato del pedestal está bien, no a todos les gustan y no a todos les deben de gustar. Aquí también me gustaría dejarles algunas recomendaciones de la lectura en general, que creo convenientes:
  • Cada vez que termines un libro (clásico o contemporáneo) no te quedes solamente en el “Me gusto/No me gustó”, pregúntate con conciencia: ¿Por qué me gustó? ¿Aprendí algo nuevo con el? ¿Qué le aporta/aportó a la sociedad? ¿Qué me aporta a mi? Haz un análisis de todo lo que involucró tu proceso de lectura, y si el libro no te gustó hazte las mismas preguntas.
  • Lee mucho y de todo, no te cierres a un género en específico, date un viaje por diferentes autores, por diferentes países, es bueno tener un conocimiento general de todo, a veces podemos encontrar joyas en los lugares menos pensados.
  • Recuerda que se lee en calidad, no en cantidad.
  • Y recuerda también que se lee con conciencia, muchos libros llegan a dar mensajes erróneos de ciertas situaciones y uno siempre tiene que estar consciente de ello. Pensemos más allá de una historia bonita y unos personajes agradables.

Luego de compartir con ustedes toda mi reflexión, me gustaría leer sus comentarios al respecto, esta vez estaré comentando también para abrir un pequeño espacio de dialogo en este blog. Esta sección, Diarios infinitos, tendrá esta nueva dinámica, un espacio para la discusión y el dialogo entre nosotros amantes de los libros.

¿Qué opinas al respecto?

Rebeca 🌻
Cuerda ocasionalmente.

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8 comentarios infinitos

  1. Hola Rebecca!!
    Estoy muy de acuerdo, yo antes lei solo romance y sus subgeneros. Hasta que me dicidi leer más generos y autores.
    Besos💋💋💋

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  2. Me encantan este tipo de entradas <3
    Simplemente dejar de ser snobs, dejar de creer que leer te hace mejor persona y disfrutar de la lectura, que al fin y al cabo es lo importante (o al menos para mí lo es). El primer clásico que leí fue El Diario de Ana Frank (Mujercitas también fue uno de los primeros) y creo que si estás leyendo por gusto, también se trata del mood en el que andes, y eso que mencionas de intercalar lecturas es lo que a mí más me funciona.
    Y a lo largo de los años que llevo leyendo me he dado cuenta de que precisamente esa posición de consagrados que tienen los clásicos es lo que me despierta la curiosidad para querer leerlos, pues me pregunto por qué tanto alboroto o por qué es que llegó a considerarse un clásico.
    ¡Saludos!

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  3. Hola! Me encanta leer.amo leer.Y los clasicos los voy descubriendo ahora de grande.Fantástica tu entrada.tenemos muchos pensamientos en común. Gracias y te espero cuando gustes.saludosbuhos.

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  4. Me ha encantado tu entrada, ojalá más gente pensara así. El tema de los clásicos es una moda que, espero, acabe pasando. Lo más gracioso es que aquellos que desdeñan los clásicos apenas los han leído, y luego están los que han probado cosas y no les han convencido. Claro que... Clásicos los hay miles y muy diferentes, los metemos todos en el mismo saco como quien dice fantasía o juvenil, y nada que ver.
    Lo que más me fastidia es que luego quienes aseguran que los clásicos son una mierda sobrevalorados luego se quejan y reclaman que la gente haga de menos géneros como la romántica y demás, cuando a fin de cuentas es lo mismo, ¿no?
    Siempre he sido y seré partidaria de que cada quien lea lo que le dé la gana, y si alguien no quiere tocar ni con un palo un clásico, o una saga fantástica o un libro New Adult... Pues que no lo haga, es su derecho. Pero de ahí a criticar algo sin conciencia solo por prejuicios no fundamentados... Tan malo me parece con unos como con otros.
    El problema con los jóvenes y los clásicos es que hoy en día no nos enseñan a leerlo. No tenemos conocimientos suficientes del contexto histórico y social para disfrutarlos y en los colegios ni intentan remediarlo. Y así vamos.

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  5. Me encantó tu entrada. Estoy totalmente de acuerdo en que los clásicos hay que valorarlos y creo firmemente que se puede aprender de épocas pasadas a través de ellos.

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  6. Yo creo que las lecturas que vamos haciendo cambian también con la época de nuestra vida en la que estemos. Yo he leído de casi todos los géneros durante mi vida, durante el instituto me iba más el misterio, y por ejemplo ahora en la universidad me tira más el romance. Simplemente con que cada uno dejara al resto leer lo que le apetezca y cuando le apetezca estaría genial, sin los prejuicios de los clásicos o de la literatura juvenil :)

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  7. Vaya, me ha encantado la entrada, muy de cuerdo con todo lo que dices. Me parece necesario leer clásicos (y lo digo yo, que no soy muy fan de ellos), para acercarnos a puntos de vista distintos y comprender mejor el mundo. Muy buenos consejos.

    Un saludo,
    Laura.

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  8. Me gusta leer distintos generos ❤

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